Quienes somos

Rey de Reyes, es una comunidad eclesial de la parroquia de Belén, con sede en el barrio Malvín Norte, Arquidiócesis de Montevideo, República Oriental del Uruguay. Renovación Carismática Católica.

Como miembros de la comunidad carismática de Belén, nos identificamos como Discípulos y Misioneros de Cristo.


Por el año 1970, nuestro padre y pastor, el P. Julio C. Elizaga, tuvo la visión de organizarnos en pequeñas comunidades eclesiales.


Desde entonces, se han ido formando distintas comunidades tanto de adultos como de jóvenes, que luego de pasar por un breve cursillo de integración – entre tres y cuatro meses – y haber realizado un compromiso de fidelidad a Cristo, a la Iglesia Católica y al pastor de la Comunidad, se van integrando, ya sea, a alguna de las comunidades que ya existen o a una nueva, que se forma para recibirlos.

Actualmente, funcionan cerca de sesenta comunidades, con un máximo de veinte asistentes y un mínimo de seis

Rey de Reyes está formada por dieciséis personas, que nos reunimos semanalmente, motivando también la asistencia de invitados, para compartir con ellos las bendiciones que recibimos. Entre ellos, hemos recibido, desde personas en etapa de discernimiento para entrar a la vida consagrada hasta ateos que buscan en la razón justificar la existencia de Dios, pasando por hermanos evangélicos separados.

Las edades van desde los veintisiete a los sesenta y tres años.

En nuestra vida personal trabajamos en las más diversas actividades: abogados, escribana, empresarios, comerciales, jubilados de la salud, servicio doméstico, labores, etc.

Venimos de distintos lugares de nuestra ciudad y dos personas viajan 200 kilómetros de ida y otros tanto de vuelta, ya que vienen de otro departamento.

Esta diversidad de edades, profesiones, simpatías políticas, niveles económicos y culturales, favorece el entendimiento de las distintas situaciones y necesidades de nuestra sociedad, objetivo fundamental de nuestra misión evangelizadora. Pequeño laboratorio donde se puede ensayar ‘aterrizar’ las enseñanzas de NS Jesucristo. Pretendemos no dar por agotado el tema de la reunión, sin antes encontrar la aplicación práctica y actual de cada una de ellas. Demostrando que Él está vivo y vigente, aquí y ahora.

Nuestra visión como servidores, es guiar a nuestros hermanos, hasta que su desarrollo espiritual y su vocación de servicio, los lleve a formar sus propios grupos de oración y luego servir ellos también como guías de nuevas comunidades. Varios de ellos, ya están trabajando en distintos ministerios parroquiales: como catequistas, ministerio de sanidad interior, consultorio jurídico, hay quien tiene un breve espacio radial y un grupo de oración en el interior del país.

Hemos asistido a muchas manifestaciones del Espíritu Santo, actuando dentro de la comunidad. Sanando situaciones difíciles, de enfermedades físicas, neurológicas y espirituales. Trayendo arrepentimiento, consuelo y seguridad de perdón.

Los temas de reflexión apuntan:
1.     Lo que nos parece que Dios quiere que la gente escuche.
2.     Lo que nos parece que la gente necesita escuchar de Dios.
Son seleccionados cuidadosamente. Si el tema no es de una fuente oficial (encíclicas, cartas pastorales) es revisado previamente a la luz de las enseñanzas recibidas de nuestro padre y pastor, y el Catecismo de la Iglesia Católica.
Todo tema elegido es sometido a la oración pidiendo el discernimiento del Espíritu Santo.

Cada año tiene una temática central, en este año 2010 estamos trabajando centrados en la Misión Continental.

Esquema de una reunión de comunidad:

1.     Recepción, saludos, testimonios, comentarios.
2.     Oración para entregar la reunión al Señor
3.     Tiempo de alabanza, cánticos alegres.
4.     Oración para ir entrando en la presencia de Dios e ir preparando el tiempo  de perdón.
5.     Canción con tema de perdón.
6.     Oración pidiendo perdón, motivando para que todos la hagan.
7.     Canción vinculada al tema que se va a tratar.
8.     Oración pidiendo discernimiento al Espíritu Santo, para desarrollar el tema, la presencia del Señor para que sea Él mismo quien ministre.
9.     Desarrollo del tema. Si el mismo lo permite, se distribuyen los versículos para que varias personas los lean. Se trata de lograr interactividad para mantener la atención.
10.  Preguntas, conclusiones, comentarios.
11.  Canción para cerrar el tema, pidiendo la presencia del Espíritu Santo.
12.  Adoración, en lenguas, cantando en el espíritu, en español. Música de adoración de fondo.
13.  Tiempo de Oración e Intercesión por las necesidades de la comunidad.
14.  Oración de Gracias.
15.  Oración de despedida y retorno a los hogares, motivación de asistir a la misa, entrega de las actividades de la próxima semana al Señor.
16.  Padre Nuestro, Salve, Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Señal de la cruz
17.  Beso de la Paz